Instituto Vida Merida

 

Diagnostico

Microcirugía

En los tiempos modernos los avances  médicos son sorprendentes y la cirugía no se  queda atrás.  La  tendencia actual es a realizar procedimientos más efectivos, con mínima invasión y rápida recuperación. Se procura un manejo de los tejidos meticuloso, lo que ocasiona menor inflamación y disminuye la formación de adherencias. Esto es muy importante en infertilidad donde la microcirugía con mejor visualización  e instrumental y suturas finas permite lograr estos objetivos.

La microcirugía se define como  una técnica quirúrgica que se realiza  con la ayuda de lentes de aumento (lupas o microscopios operatorios), para el manejo preciso de tejidos  y restaurar  lo mejor posible la anatomía funcional de los órganos de la reproducción.

Esta técnica no es exclusiva de nuestra área, es decir,  fue utilizada por primera vez por los otorrinolaringólogos y neurocirujanos, posteriormente en oftalmología y cirugía vascular,  nuestros instrumentos son derivados de estas  especialidades y tienen muchas aplicaciones.

Las indicaciones en infertilidad son: alteraciones en los ovarios, trompas de Falopio,  útero (matriz) o adherencias, en pacientes con más de 2 abortos y con alguna alteración anatómica; la principal indicación es la anastomosis (recanalización) de las trompas de Falopio, por ejemplo después de ligadura o corte de trompas.  Los resultados dependen de múltiples factores como el tiempo trascurrido desde la operación, técnica quirúrgica y suturas empleadas, así como edad de la paciente y fertilidad de su pareja. El embarazo se logra en un promedio de 10 meses,  con tasas de éxito de 65% y en 7% de los casos puede haber embarazo ectópico, es decir, que el huevo fecundado no llegue dentro de la matriz y se quede en  una de las trompas de Falopio.

La microcirugía se utiliza en vez de, o como complemento de la reproducción asistida. Cada una tiene indicaciones muy precisas aunque a veces la delimitación no es muy clara. Se requiere de una valoración previa por personal capacitado y tomar la decisión junto con la paciente sobre el tipo de cirugía a realizar.  En ocasiones después de una  microcirugía no se logra el objetivo y entonces se pasa a reproducción asistida, o viceversa, aclarando que no es mejor una que otra, sino que cada caso de primera instancia debe ofrecer la técnica con las mejores posibilidades para lograr nuestro objetivo, un bebé. Si esto no funciona utilizar alternativas aceptables.

Por ejemplo hay pacientes con ausencia de trompas de Falopio o con esposo con poca producción de espermatozoides, lo que indica pasar directamente a una técnica de reproducción asistida.  Otros casos como mujeres jóvenes con esposo normal, adherencias leves o trompas de Falopio ligadas hay buenos resultados con la microcirugía. Esto permite obtener un embarazo de forma más natural sin implicaciones éticas, o religiosas, con menor costo, y si se obtuvo buen resultado, permite tener más embarazos subsecuentes, en cambio las técnicas de reproducción asistida implican la aplicación de medicamentos  y que se tiene que hacer una serie de procedimientos en cada intento de embarazo.

Una variante de microcirugía es la micromanipulación de gametos y embriones como ICSI (inyección del espermatozoide dentro del óvulo), y otros técnicas más que se realizan en nuestro instituto y se analizan en otras partes de nuestra página web.

La  microcirugía también se puede realizar por vía endoscópica en casos seleccionados, esto además del instrumental adecuado requiere un entrenamiento especial.

Debemos recalcar que con indicaciones específicas la utilización de la microcirugía permite excelentes resultados en infertilidad, sin embargo, si existen otros factores asociados las posibilidades de éxito disminuyen y en estos casos se requiere reproducción asistida.

Dr. Héctor Arturo Velázquez Maldonado. 
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